Entrevista al artista José Semitiel Segura

Semitiel Segura

La Fundación Cajamurcia colabora en la exposición De Cabo Trete a Carthago Nova, del pintor José Semitiel Segura, que permanecerá abierta, en el Museo del Teatro Romano de Cartagena, hasta el 10 de octubre. Pino Gil de Pareja, graduada en Filosofía y Periodismo, comparte con nosotros esta entrevista que hizo al artista hace unos días.

“Creo que el arte debe emocionar y ése es precisamente el arte que perdurará en el recuerdo”

Semitiel Segura nos invita a recorrer con sus pinturas los paisajes marítimos de la costa murciana desde Cabo de Palos, el cabo Trete de los mastienos, hasta Cartagena. Acrílicos y carboncillos se mezclan en sus lienzos para dar vida a los mares y terrenos que pisaron griegos, fenicios, cartagineses y romanos. En esta entrevista, Semitiel nos desvela algunas de las claves de la exposición y de sí mismo.

¿Qué debe tener un paisaje o una persona para que decida colocarlo en el lienzo?

Yo siempre me enamoro antes. Siento algo por eso que estoy pintando. Da igual que sean paisajes o desnudos femeninos. Siempre siento una verdadera atracción por aquello a lo que me enfrento. Si no, no puedo pintar. Ésa es la razón por la que elijo colocar en el lienzo una cosa y no otra, una persona y no otra, un paisaje y no otro.

¿Cómo nace la colección De Cabo Trete a Carthago Nova?

Todo comienza hace siete años con una serie de pinturas que hice sobre el “Mar de Premià”, un municipio de la provincia de Barcelona. Tras el éxito de esta colección, que viajó hasta Francia e, incluso, hasta Japón, quise hacer algo parecido pero esta vez en las costas murcianas. Pinté entonces algunos cuadros de La Manga y San Pedro del Pinatar. Recientemente se me ofreció la oportunidad de exponer en el Museo del Teatro Romano de Cartagena y, desde esta invitación, tuve que modificar la idea inicial. Decidí situarme en las costas más cercanas a Cartagena y quise también hacer un homenaje al Teatro Romano, lugar que ha visto pasar las distintas civilizaciones que han colonizado esta bahía a lo largo de nuestra historia.

¿Qué le ha hecho escoger los paisajes marítimos recogidos en la exposición?

El motivo principal de los cuadros sobre el mar es la luz que tenemos en Murcia. Me encanta el amanecer y el atardecer. Por eso, suelo escoger para mis pinturas los momentos clave de la luz del día. Me gusta atraparla, envolverla para que no se escape del cuadro. Las costas de esta colección hablan de la luz, de los contrastes, de los atardeceres. Trato de expresar los paisajes en el menor tiempo posible, sin muchos detalles. Busco captar el instante porque quiero que el espectador, cuando vea una de estas obras, se dé cuenta de que la luz es inquieta. Viene si es un amanecer, se va si es un atardecer. Por eso, no me entretengo demasiado al pintar paisajes porque entonces ya no estaría captando el instante, sino haciendo una fotografía. Y eso sería congelar el tiempo.

Todas sus obras están marcadas con el sello de sus emociones. ¿Qué sentimientos ha despertado en usted el Teatro Romano de Cartagena?

Pinté el Teatro Romano poniéndome en la piel de los arquitectos que por aquel entonces lo diseñaron. La técnica de estos trabajadores era mucho más rudimentaria que la que conocemos hoy. Por eso quise, junto a ellos, utilizar colores y técnicas sencillas. Preparé los lienzos utilizando solo el amarillo, el gris y el rojo, tonos característicos del paisaje de nuestra zona. Y entonces trabajé en estos colores con una técnica tan simple como el carbón. Las pinturas del Teatro quieren ser sencillas. De hecho, en muchas de ellas hay una parte del lienzo que no he cubierto. Los trozos de tela en blanco son la expresión de ese arquitecto que a esbozos, a trazos muy rápidos, diseñaba las líneas del Teatro sin detalle ni precisión.

¿Tiene alguna manía al pintar?

Me gusta pintar en soledad. Suelo meterme mucho dentro del cuadro como en la película de Mary Poppins cuando la actriz coge de las manos a los niños y a su amigo Bert para adentrarse en otro mundo por medio de una baldosa. También suelo pintar con música. Quien vea los trazos sabe que no están hechos en silencio, sino que varían de un cuadro a otro según el tipo de música. A veces bailo, otras, corro. Puedo estar siete horas delante del lienzo o siete minutos.

¿A quién le va a gustar De Cabo Trete a Carthago Nova y a quién no?

Yo nunca he pensado a quién le puede gustar mi obra. Yo pinto con el sentimiento que desde niño llevo dentro. Nunca me ha preocupado el gusto del público. Creo que, tal y como está el panorama artístico actual, mi obra puede gustar a muchísima gente y a muchísima más gente no gustarle.

¿Hay alguna historia escondida tras alguna de las pinturas de esta exposición que se pueda contar?

Quizá la historia se empiece a escribir después de la exposición. Seguiré visitando Cartagena y sus costas. Llevaré esta exposición a varios lugares y entonces contaré cosas del Teatro Romano. La historia continuará para rellenar esos espacios de lienzo en blanco que, a propósito, he dejado en mis cuadros. La vida sigue y las civilizaciones seguirán pisando el Teatro Romano durante muchísimos años.

¿Qué opina del arte actual?

Opino que hay muchos pintores que deberían dedicarse a otra cosa. Me refiero a los artistas que no emocionan, o que emocionan a muy poca gente. No quiero con esto censurar a nadie, solo defender que la pintura no es un simple hobby. Creo que el arte debe emocionar y ése es precisamente el arte que perdurará en el recuerdo. Hay grandes ciudades como Florencia o Roma que seguimos visitando y admirando. Artistas como Bernini o Miguel Ángel perdurarán siempre. El arte perdura porque está ligado a una época, porque emocionó en su momento. Pero no creo que en el arte valga todo.

Os recordamos que podéis ver la exposición en el Teatro Romano de Cartagena hasta el 10 de octubre.

Deja un comentario

comment-avatar

*