Requiem de Mozart
La Misa de Requiem en Re menor de W.A. Mozart es una de las grandes obras de la música sinfónico-coral, interesante sin duda por su calidad artística, pero también por ser una obra rodeada de un halo de misterio, misticismo y múltiples leyendas desde su creación, que la ayudó a convertirse muy pronto en otro de los grandes éxitos póstumos de este autor y de la historia de la música universal.

En diversas ocasiones se ha descrito el instante concreto del encargo de la pieza y los últimos momentos de la creación de esta magnífica obra, recreando un ambiente romántico y recargado de detalles inventados, como por ejemplo ocurre en la famosa película de Milos Forman Amadeus: un cúmulo de desatinos, exageraciones, leyendas e invenciones que colocan a Mozart en una tesitura de inmaduro, débil mental, de risa bobalicona y superado por las circunstancias… pero sin embargo, la realidad del encargo de la Misa de Requiem no fue por iniciativa de la masonería de la cual Mozart era miembro activo, ni por encargo del vilipendiado maestro Salieri, ni tampoco a causa de la visita del espíritu del difunto padre de Mozart… si no que nuestra historia comenzó cuando un enigmático personaje vestido de negro (un lacayo del conde Franz von Walsegg, según se supo después), que se presentó en julio de 1791 en casa de Mozart, cubierto por una máscara y solicitándole el encargo de una misa de Requiem, dejándole libertad de precio, pero con la condición de que no indagara sobre quién le hacía el encargo.
Esta situación, fue un desahogo económico para Mozart, pero también un detonante que provocó en cierto modo el pronto desenlace de su vida, ya que su deteriorada salud (probablemente a causa de una insuficiencia renal) y su sugestionable mente, fueron formando la macabra idea de que estaba componiendo la música para su propio funeral, encargada por un emisario de la misma Muerte.
De esta forma, el lacayo del conde Walsegg importunaba a Mozart y requería con insistencia la conclusión de este Requiem, ya que la verdadera intención de su amo era copiar esta sublime partitura de su puño y letra y atribuírsela como suya (tal y como ya había hecho en otras ocasiones) para interpretarla en el funeral de su esposa, pero este truco tan ruin le salió mal al conde Walsegg, ya que a la muerte de Mozart, el noble fue llevado ante la Justicia por esta perversidad y perdió el juicio ante la atenta mirada de la sociedad austriaca, quedando humillado públicamente frente a toda Europa y frente a la historia.
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Por último, desde nuestra conjunción Coral Discantus-Orquesta Sinfónica de Jumilla, les deseamos que disfruten de esta música sin igual y que descubran las cantidades ingentes de genialidad, delicadeza y fuerza combinadas sin igual, dando lugar a toda la belleza que forma este Requiem.
Programa
W. A. Mozart (1756-1791)
Miércoles 13 de abril a las 20.00 en la Iglesia de San Juan Bautista (Murcia). Entrada libre hasta completar aforo
REQUIEM EN RE MENOR KV, 626
Introitus
Requiem
Kyrie
Sequentia
Dies irae
Tuba mirum
Rex tremendae
Recordare
Confutatis
Lacrimosa
Offertorium
Domine Jesu Christe
Hostias
Sanctus
Benedictus
Agnus Dei
Communio


